En 2009, en los pasillos del hotel Meliá, se podía oír un nombre, el de Nicolas Winding Refn, que con dos películas en liza presentaba su candidatura a director de culto, a dinamizador del cine de género contemporáneo. Llegó el 2011 y Winding Refn demostró que tanta promesa no era en vano. Con un Ryan Gosling erigido en héroe parco en palabras y en gestos, Drive mira por el retrovisor hacia el cine de finales de los setenta, de coches, persecuciones, acción y emoción. Con una marcada estética retro, Drive homenajea al pasado, al Driver de Walter Hill; mientras, Winding Refn apuntala el cine del futuro. (Sitges 2011)
Un año más me voy con un amigo hacia el Festival Internacional de Cinema Fantàstic de Catalunya, desde allí haré un pequeña cobertura del día a día en mi Twitter donde también iré publicando los enlaces al blog con mis opiniones de las películas que voy viendo, este año sólo veremos un total de 10 (4 menos que el año pasado
…).
Actualizado con las puntuaciones y enlaces a todas las críticas ya publicadas.